La anatomía nasal, la piel, la estructura interna y la relación con el resto del rostro varían mucho. Por eso, una planificación responsable no parte de imágenes predeterminadas ni de una solución única.
Función y estética
La respiración y la apariencia deben formar parte de la misma conversación desde el principio. La valoración presencial permite obtener información que no puede determinarse solo a partir de fotografías.
Una decisión informada
El objetivo de la consulta es ofrecer claridad para que la decisión se tome con tiempo, información y confianza.

Conclusión
Una planificación personalizada considera lo que hace única a cada nariz y lo que cada persona espera de su proceso. La consulta presencial reúne esta información con cuidado, para valorar la función, la proporción y la identidad dentro de un mismo contexto.
Dra. Juliana Altavilla


